miércoles, 25 de julio de 2012

El helado


"Y, estás disfrutando tu helado?"- Me preguntó ella mientras me tomaba de mi mano libre para guiarme a Dios sabe donde. Obvio que no le respondí, mi lengua estaba totalmente ocupada en lamer una y otra vez las bochas de Dulce de leche y vainilla. No habia nada mas que ese momento ;yo ,ella y mi helado. Ibamos caminando por las piedritas rojas (capaz sean naranjas, no lo sé) de la plaza, un camino que bordeaba toda esa plaza que para mi parecía gigantesca. A mi derecha, arboles altos como edificios por donde se escurrían pequeños rayos de sol dibujando en el camino manchas que yo vanamente trataba de pisar. A la izquierda ,del lado que ella iba, se extendia el asfalto y los autos pasaban rápidamente como en una de las carreras que habia visto una vez en la televisión. Los pibes jugando a la pelota estaban a lo lejos con sus "corre!" o "gol!!!", igualmente a mi realmente no me llamaba mucho la atención, el mundo para mi era mi helado y su mano.
"No es tu culpa, no es la culpa de nadie mas que mia. Yo no supe contenerlo, de ayudarlo, de quererlo. Quién podría?"- espetaba ella. Parecía que me hablaba o quería explicarme algo, pero seguía sin entender que no la estaba escuchando." Cuando creces, te das cuenta que todo lo que creías perfecto, posible, y hasta atractivo, se pudre y se vuelve todo lo contrario. Como si la misma vida te advirtiese que crecer es malo, que mejor quedarse como vos comiendo tu helado de dulce de leche y vainilla. Te dicen que cuando crezcas podes ser todo lo que vos quieras, pero cuando te das cuenta que lo que vos querias ser es lo que eras antes. Creces y empezás a ganar plata; plata que sirve para comprar responsabilidades. Luego conoces a alguien y ese alguien deposita en vos todas sus inseguridades ,esperando a que vos se las soluciones y le cantes el arro-ro-ró. Tal como él quería." Yo ya habia terminado la primera bochita de dulce de leche y me encaminaba a empezar la de vainilla, tenia un poco de helado en la cara pero no podia limpiarme ya que mis manos estaban retenidas asi que me dió igual y empezé a lamer. "No es que no me guste quien soy, pero a veces me gustaría verme desde afuera. Conocerme como otra persona y ver si realmente soy la persona que pienso ser. No generar falsos juicios sobre que soy amigable, divertida e inteligente. La gente dice que uno tiene que estar contento consigo mismo y que no importa lo que diga la gente. Pero es tan dificíl hacer oidos sordos o no ver las miradas de desaprobación de los demás. Ahí los locos nos juegan con ventaja, ellos sólo tienen que lidiar consigo mismos. Pero no todas son malas sabés?" mientras ella decia eso me concentré en el sol que se filtraba entre las hojas de los arboles." Yo lo quería al principio, por un tiempo todo pareció más fácil, me gustaba estar ahí con él. Al pasar el tiempo, como todo en la vida, fue mostrando su verdadera piel y sus dientes." Ya habia terminado de comer la segunda bocha y habia tirado el cucurucho ( nunca me gustó). " De esto quiero que sepas no tenés ninguna culpa, sabés?"-terminó diciendo y yo asentí como haciendo el que había escuchado todo lo que habia dicho. Mientras tanto, ella soltaba mi mano izquierda y él tomaba mi mano derecha (que limpie anteriormente en mis pantalones, ya que habían caido algunas gotas del helado sobre mi mano). Nadie dijo nada. Ella se fue caminando por el camino que habiamos caminado anteriormente, mientras yo seguia caminando en la misma dirección. "Y.... entonces, vamos a comer un helado?"- me preguntó él.

Fermín Amarfil