domingo, 30 de octubre de 2011

Colibrí

Rompió las blancas paredes con fuerza,
y con asombro descubrió un mundo nuevo para sí.
Nada se igualaba al resplandor desde arriba
un poco amarillo y otro poco carmesí.

Respira y aspira el nuevo aire que siente
y como por instinto sus brazos se extienden
su batir es rápido pero no forzado,
como seda por el cuerpo, se translada por el aire.

Los colores lo llaman y aclaman,
sus llaman hacia el lo reclaman
"Ven a mí y llenate de lo que tengo para tí"
Con certeras y profundas estocadas,lo toma para sí.

De aquí para alla, vuela y se nutre,
toda la creación lo llama , lo urge.
Clama por la esteticidad y no se da cuenta
que él, ya es parte de esa realidad.

Cuando vas a parar ? le pregunto yo,
y no me escucha.
Adonde quieres llegar ? Cual es tu lugar?
y no me escucha.

Pero de pronto se posa sobre mí,
sus ojos sobre mis ojos.
Con certeza y profundiad me dice,
"A tí ,quiero llegar a tí"


Fermín Amarfil

domingo, 2 de octubre de 2011

Una mirada tuya

 Era la flor mas bella de toda el barrio, "la novia olvidada", mi Beatriz. Había llegado no hacía mas de 2 semanas por estos lugares, traída capaz por ganas de una nueva vida, la vida "borrón y cuenta nueva...". Vaya a saber uno que fue antes de ser la " la flor del barrio", a mi realmente no me interesaba tanto eso, si no que buscaba entrar en su historia. Para mí era la femeneidad personificada, por fuera aparentaba pura fragilidad pero podía verse surgir desde dentro una fuerza imparable, arrolladora, seductora. Mis ojos la seguían todas las mañanas que cruzaba frente a mi edificio, y yo mientras tomaba mi habitual desayuno, pensaba en lo inusual de esa mujer. Cada vez que la veía doblar en la esquina de la avenida y perderla de vista, sentia que ella zarpaba en un viaje que no sabría si volveria, para luego al día siguiente volver a cruzarla y volver a despedirme.  Era el silencio final, el silencio del dolor, lo que me atrapaba en esta situación. Podría bien enamorarme de una fotografía de ella en mi estúpido hermetismo en el cual caí como Alicia caia en el agujero del conejo. Pero todo agujero tiene un suelo al cual caer, y fue en ese día que nuestras miradas se cruzaron. Como Medusa , sus ojos escudriñaron hasta el ultimo recoveco de mi alma, dejandomé desnudo frente a ella como un recién nacido que solo puede llorar.
  Y es hasta el dia de hoy que me arrepiento de que ella me mirara, realmente lo lamento dia y noche. Por querer hacer mia esa obra de arte, ahora pago el precio en esta carcel de piedra, en esta estatua en la que me converti. Por solo una mirada suya.

Veneno para las Hadas

       "Ya te lo dije, no aguanto más!" acusó mirandome, con sus ojos ennegrecidos por el rimmel corrido por lagrimas traicioneras que escapaban y caian, fruto de la gravedad. No me refiero a la gravedad de Newton y su manzana; si no a la gravedad de los actos cometidos, gravedad de la historia, de lo que nos sucedió y sucedimos . Sé que no puedo jugar a la oveja , cuando fui el lobo de este mas encarnizado acto. Ella no era capaz de aguantar la presión que recaía en nosotros, los culpables de todo esto. "Nosotros los de ahora ,nunca seremos los mismos de antes...", ya Pablo decía, pero nunca pensé que podía llegar a sentirse de esta manera. Como un moderno Nerón veía arder nuevamente Roma, y realmente a mí... no me importaba.

martes, 22 de marzo de 2011

Ansiedad

                                                                                                                                  







                                                                                                                                         peut
     être.

domingo, 6 de marzo de 2011

Por la mañana

Estoy aquí, ahora, en este momento. Son las 5:44 de la mañana, el sol sale. Yo sentado puedo sentir con mis dedos el pasto en el cual me apoyo. Es suave, húmedo, verde. Lo puedo sentir todo con mis dedos, no necesito verlo, solo tocarlo. A lo lejos veo salir el sol, una bola amarilla, una bola de fuego, de explosiones, de pasiones reventadas. Mi cara, poco a poco, se va inundando de ese calor que transmite a pesar de estar a millones de kilómetros de donde estoy. Pero esta mirándome a mi aunque este tan lejos, como observado a través de un microscopio, el me mira. Calor, calor, y una brisa fría corre de pronto por mi espalda. Es la noche que no se quiere ir, pero ya son las 5:44 y se tiene que ir... así es el orden de las cosas. Día, noche, día, noche, día... hasta que llegue la nada. Pero hoy la nada se retraso en llegar otra vez más. Esa brisa entra por debajo de mi camisa, por mi espalda y la recorre hasta mi nuca. El brazo de la noche quiere recordarme que estuve con ella, pero yo me olvido. Qué suerte que podemos olvidar, que podemos aislar entre paredes de concreto, todo lo que no queremos re vivir en nuestra mente. No quiero volver a emular nuevamente los sentimientos de esta noche. Violentamente los borro, no quiero, no quiero. Quiero el ahora, quiero el  pasto, quiero el sol, quiero el horizonte que se encuentra a lo lejos (aunque esta siempre más cerca que el sol, que inunda de calor mi cara). Sube, baja, sube de nuevo y baja un poco menos... y así todo se llena de siluetas que se mueven de esta manera conformando esta línea que llamo horizonte en este momento. Me gusta que sea así, con un movimiento suave las colinas negras a lo lejos separan la tierra, del cielo. Me gusta que todo sea así, que todo sea ahora y acá. Levanto la vista lentamente, porque lentamente sale el sol, pero la luna sigue estando... nunca se quiere ir, ¿será porque es chica y como los chicos nunca obedecen a las reglas? Mientras levanto la vista veo el negro, luego el amarillo pálido, un naranja incendiario, para pasar luego a un azul pálido y más tarde un azul profundo con puntitos blancos aquí y allá. Dicen que esos puntitos son estrellas como el sol... pero mi sol es fuerte, da calor, marca las horas de mi vida, es el sol que inunda mi cara de calor a las 5:44 de la mañana. El silencio también inunda. Todo alrededor está inundado de silencio. Tan profundo es este, que casi aturde. Luego de tanto ruido, de tanto grito, de tantos suplicios, llega el silencio. Aquí y ahora, todo silencio, inmaculado silencio, sagrado silencio. Con solo emitir un sonido puedo llegar a destruir el balance que se produce aquí y ahora, y no quiero ser culpable de más cosas. Solo quiero sentir que el oxigeno entre en mi cuerpo, a través de mi nariz, fresco y húmedo como esta a las 5:44 de la mañana. O2, CO2, O2, CO2. Acompasadamente me voy formando uno con el sol, el pasto, las siluetas, el aire, todo. Que mi cuerpo se vuelva tierra, y mi alma aire, fundirme, fugarme. Pero no puedo, solo puedo sentir que la noche me busca. Quiere que recuerde, que recuerde esta hora, porque a las 5:45 de la mañana  termine de esconder el arma. 

jueves, 24 de febrero de 2011

Por la noche

Vitrinas de sentimentalismos que voy recorriendo,
mientras en mis bolsillos llevo los restos de un amor que no fue.
Alguien los querrá?
Alguien pensará en mi?
O solo seguiran enfrascados
para siempre dentro de mi?

Fermín Amarfil

sábado, 5 de febrero de 2011

Otro nuevo cuento...

La biblioteca

                Suele de vez en cuando invadirme ese sueño que comenzó a crecer dentro de mí una noche de verano -o tal vez era invierno, ¡qué importa ahora!- Este asalta a mi puerta  como un ladrón en el medio de la noche. Cada vez que tengo este sueño termino despertándome desorientado, sin saber donde me encuentro, preso de un terrible pánico.  A medida que pasa el tiempo este va haciéndose mas intenso, más vivo, como si ese  sueño fuera en realidad un verdadero despertar. Por otro lado también sucede que sueño a sueño, como un rompecabezas, se va completando de a poco formando el cuadro completo. Sin embargo hasta el día de la fecha hay piezas que faltan colocarse en su lugar. A su vez, como el cuervo de Poe que una noche se poso sobre la puerta de mi cuarto, cada día que pasa me encuentro más obsesionado y aterrado al mismo tiempo por este. Quisiera poder transcribir lo mejor posible, para usted lector, lo que me toca vivir, o soñar - ya no logro diferenciar  entre los sueños y la vigilia- esperando librarme de este maldito portento.
                En mi sueño  me encuentro en una gran biblioteca. A mi  diestra y mi siniestra, se alzan hacia el cielo y hacia el horizonte enormes estantes de madera llenos de libros. No puedo lograr ver donde terminan estos, son como paredes que no tienen fin. No creerían lo ínfimo que me siento cada vez que me encuentro allí, como si fuera una mota de polvo en esa vastedad.  En esas murallas se encuentran una infinidad de libros, todos diferentes entre sí, algunos grandes, otros pequeños –algunos dirían ediciones de bolsillo-; algunos con impecable presentación otros casi destruidos, ningún libro era parecido al otro. Sin embargo lo más raro de todo es que en vez de encontrarme con títulos conocidos escritos en sus lomos, solo encuentro nombres, nombres y mas nombres. Nunca pude encontrar un Moby Dick, o una Divina Comedia; solo encontraba Garcías, Smiths o Lapont, entre otros. 
                De pronto escucho un ruido. Trato de prestar mayor atención y me doy cuenta que son los pasos de alguien. Un par de zapatos que chocan contra el mármol dispuesto en forma de tablero de ajedrez. A lo lejos puedo escuchar como estos pies van y vienen, como si me llamaran. Sin dudarlo me dirijo hacia esos pasos olvidando las paredes que se ciernen a mis lados.  Empiezo a caminar por el pasillo siguiendo el sonido, lo que antes era un murmullo ahora puedo escucharlo más claramente; esto hace que  mi ansiedad crezca, hasta llegar a correr en búsqueda de estos pasos. El sonido del viento corriendo  en mis oídos va in crescendo a medida que mi ansiedad crece y mis pasos se hacen más ligeros . Sin embargo yo se que está ahí! Quiero ver a esa persona! Quiero saber que no estoy solo allí! Dentro de mí va creciendo como un incendio ya imposible de aplacar, el deseo de encuentro con ese ser.
                Mi carrera súbitamente me lleva a un círculo de donde  nacen 7 pasillos- 8 si contamos del que acabo de emerger- idénticos al que me encuentro cada vez que comienza mi sueño.  Puedo notar que desde allí se tiene una visión total de cada uno de los pasillos. Pero no debemos olvidar lector que mi cuerpo es preso de un irrefrenable deseo que debo saciar en ese momento, y por eso no llego a estudiar con mayor detenimiento esa zona. Solo puedo agregar que de allí manaba una luz en extremo brillante.
                Y es en ese momento en el que la ansiedad se va convirtiendo en angustia, veo  la silueta de un hombre- o una mujer acaso- a lo lejos, en uno de los pasillos. No podrá  comprender lector, la alegría que me inunda al ver esta figura a lo lejos, pero esta no dura mucho. Pues veo que mis pies no responden a la simple orden de avanzar -¡cuanta verdad había en los cantos órficos al decir que el cuerpo es prisión del alma!- En vano trato de forzar mi cuerpo a moverse pero es inútil, la parálisis se va propagando por todos lados. Primero fueron mis piernas y de a poco son mis brazos los que se van entumeciendo. Trato de pedir ayuda, y sin embargo de mi boca no surge sonido alguno. Lo único que puedo hacer es observar de lejos la imagen que se da ante mí.
Alguien se mueve lentamente ordenando libros, moviéndolos de aquí  para allá, como si estuviera dándoles un cierto orden que solo él o ella  conocerán. De vez en cuando va dejando otros en un carro que tiene a su costado para hacer lugar a otros que coloca en los anaqueles - me pregunto con qué sentido hará esto.  Todo esto lo hace con tanta naturalidad, como si no notase que me encuentro a tiro de piedra de donde está trabajando. A veces se detiene con algún libro en la mano, como si pensara la mejor ubicación para depositarlo.  Otras veces, acercando su boca alguno de estos volúmenes, les habla, aunque no pueda escuchar lo que dice desde la distancia en que me encuentro.
                Quisiera lector poder continuar este relato pero me es imposible porque es aquí donde las piezas empiezan a faltar y termino despertándome. No logro determinar todavía si todas las veces se sucede el mismo sueño o es que en cada sueño vuelvo a visitar esa incorruptible estancia, creo que nunca lo sabré. 

Fermín Amarfil

sábado, 29 de enero de 2011

"Rayuela", Cortazar... para escuchar y nada mas...

http://www.youtube.com/watch?v=BfCTnAgoxBM

 

Capítulo 7



    Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

     Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

martes, 25 de enero de 2011

Anotaciones de un padeciente

                Tome la lapicera y empeze a escribir, tal como el doctor me habia pedido. Y en el papel se leia:” Tome la lapicera y empeze a escribir, tal como el doctor me habia pedido.Y en el papel se leia…

M.C.

Fin número 4

No se bien que día era, ni cual Santo era a quien debian rezarle hoy las ancianas en la iglesia, solo sabia que el frio se calaba por todo mi cuerpo. No era ese tipo de frio que uno podia resolver con un saco y una bufanda, era mas bien ese que se filtra por todo el cuerpo y hace que la sangre fluya mas despacio.  Resolvi por prender un Malboro entre mis dedos entumecidos esperando que el humo reavivara un poco mi cuerpo ( “que ironico!”, pense, “lo que algunos dicen que me esta matando ahroa es lo que me devuelve el alma al cuerpo! Esta bocanada es para ustedes!”). Paso seguido a esto me levante el cuello de mi chaqueta marinera, que ella habia dicho alguna vez que le parecia tan antigua y demode, para poder resguardar mi cuello del viento que abatia ahora todo mi cuerpo haciendo que mi pelo se enmarañase en mi cara. Mientras caminaba iba escuchando como las hojas iban gritando ante la inclemencia de mis pasos y el viento que aullando en mis oidos anunciando que pensaba quedarse para siempre o eso me parecio.
La verdad que no me importaba solo queria caminar y olvidar, olvidar que hacia en ese lugar o porque habia llegado hasta aquí.  Pero de pronto todo vino a mi cabeza como un balde de agua fria que a uno le arrojan desde lo alto y lo empapa haciendolo sentir de pronto tan vivo y a la vez tan miserable. Ella se estaba muriendo, no de amor como una vez me lo dijo al oido (o fue que lo soñe?) . Dia a dia, un poco de ella moria, un poco de ella se resignaba, un poco de ella me dejaba solo.  Era como correr por la orilla del rio buscando un puente para cruzar hacia el otro lado, y solo encontrar escombros, ruinas o solamente espejismos de lo que alguna vez fueron puentes.  Si tan solo pudiera estirar mi mano un poco mas, un poco mas… no estaba dispuesto a resignarme.
 “ Ya no siento mis manos…” me dijo, mientras mirabamos la luna echados uno contra el otro en un banco de madera en una plaza que nos gustaba visitar por el silencio que se escuchaba…  o no ( ella decia que el silencio era inaudible  lo cual yo siempre disentia) . “ Ya no siento mis manos” repitió, “ no siento mi cara, ni mis ojos, ni mis pies, ni mi corazon. Todo viene de tan lejos, los ruidos, las imágenes. Siento que me encuentro en el fondo del mar, sola… quiero nadar hacia arriba pero no puedo , pareciese como si un ancla estuviera manteniendome ahí inmovil, estatica, impotente. Quiero gritar pero no puedo, ningun ruido sale de mi boca. No puedo hacer nada mas que entregarme a mi nueva condicion y aceptar mi destino.” No podia entender… que queria decir con eso? Por qué de pronto me decia eso, como vomitando palabras sin importar a donde irian a parar o a quien podia llegar a herir? Y si eso era así, porque es que no confiaba en que yo podia ayudarla? Le pregunte que queria decir con todo eso y ella solo me contesto “Quiero estar sola…por tu bien… quiero que me dejes y te vayas lo mas lejos posible.” Decia mientras lagrimas manaban de sus ojos enrojecidos y corrian su maquillaje ( ella siempre salia maquillada, costumbre que tomo cuando empezamos a salir; “ quiero que la gente diga que sos muy afortunado al tenerme al lado!” y se reia). Yo le repetia que juntos ibamos a salir de esta, pero ella solo miraba al vacio, indiferente a mis clemencias. Fue entonces cuando me besó (sigo llevando ese beso en mis labios ) y se marchó.  Todavia sigo preguntandome porque no la detuve… pero creo que fue porque en el fondo una parte de mi queria respetar su decisión… si creo que fue eso.
No puedo calcular cuanto tiempo pase perdido en un mar de lamentos, naufragando en mi pequeño barco de papel, papel de todas las cartas que nunca encontraron a su destinataria .Todo era ella . El espacio vacio que habia en mi cama que alguan vez ella lleno, las flores del balcon que ella tanto cuidaba ( “si fuera por vos ya se hubieran muerto de sed las pobres” me decia), su par de llaves colgadas en la puerta, su toalla rosa, todo me hacia pensar que antes habia tenido una vida diferente y ahora la sentia como si fuera todo una fantasia, un sueño, una mentira jugada por un demiurgo malvado que solo pensaba cual era la proxima broma que me podia hacer. Aprendi a encontrar placer en el fuego del alcohol pasando por mi garganta quemando mi interior, quemando mis recuerdos, quemandote. Anhelaba tanto odiarla, borrarla, aniquilarla.
Sin embargo al poco tiempo me llegaron las noticias que  habia ingresado a una residencia psiquiatrica (me contaba su mejor amiga que habia sido por decisión propia). Algo me contuvo y por un tiempo respete su decision de mantenerme lejos de su vida , pero todo mi ser queria volver a su fuego. Fue hasta un dia que no soporte mas y me decidi visitarla, tome mi chaqueta marinera , que ella habia dicho alguna vez que le parecia tan antigua y demode, y mis cigarrillos (por si aceptaba mi visita y quisiera compartir un cigarrillo conmigo), y me dirigi a la residencia. Esta se encontraba alejada de la ciudad pero en 30 minutos de viaje  llegue hasta un gran caserón totalmente blanco exceptuando por sus tejas rojizas que le daban un aspecto menos triste , que a su vez estaba rodeado por un inmenso parque con arboles aquí y alla. Apague el motor, descendi del auto y me encamine a la puerta donde me anuncie al guarda ,“vengo a ver a alguien” dije  y como si hubiera entendido mi  desesperacion, no hizo pregunta alguna, dejandome pasar. Debia ser por el frio o la niebla asentada en ese lugar , que no pude ver a nadie mas en todo el trayecto entre la cabina del guardia y la entrada a la residencia. “Vengo a ver a ….., me dijeron que se ingreso hace un tiempo aquí.” Solicite a la enfermera que se encontraba en la recepción.Me dijo entonces que espere que iba a preguntar si se encontraba efectivamente en la residencia y si podia alguien escoltarme hasta su cuarto. Mientras aguardaba a mi Caronte a que me lleve por ese mar de almas en pena silenciosas, me di cuenta que no habia visto ningun residente hasta el momento, “Ubi sunt?” pense. No paso largo tiempo hasta que la enfermera/recepcionista me indico que ya vendria alguien a escoltarme hasta la paciente. Que le diria? Porque me dejaste solo? Porque hiciste que mi vida fuera una miseria cuando te fuiste? Porque? porque? porque? O mejor sonreir y guardar todo ese rencor para mas tarde en la soledad y volcarlo todo en un vaso de whisky on the rocks, o tal vez 2, o quien dice la botella entera... Pronto fui interrumpido por un hombre en ambo blanco extremadamente cordial que me indico que lo siguiera, no pronuncio palabra alguna mientras me acompanaba a lo largo de un pabellon donde el silencio solo era cortado por el sonido de nuestros pasos. A diestra y siniestra nacian oscuros pasillos, donde supuse se encontraban los cuartos de los demas residentes. Luego pasar de largo un par de pasillos doblamos a la izquierda , a un pasillo donde solo se encontraba una puerta al final del mismo. “Este pasillo es diferente a todos los demas” pensé pero luego me interrumpio el enfermero diciendome que de haber cualquier problema golpeara la puerta ,que el se encontraria del otro lado hasta terminada la visita. Le agradeci el gesto y le di dos monedas que tenia en el bolsillo.
Cuando entre en el cuarto una mezcla de soledad, tristeza, abandono y sofocacion , me invadieron por todo el cuerpo. En el fondo sentada sobre la cama con los codos en las rodillas, mientras se tapaba la cara estaba ella . Sin embargo no era ella , no era la misma, era como si alguien dejase el envoltorio de un regalo que tanto hizo feliz a un niño en navidad y ahora solo fuese algo que sobraba y que asi solo no servia, y solo hacia recordar que en algun momento contuvo algo que hizo tan feliz a alguien.  Lentamente levanto sus ojos para verme, completamente inexpresivos, faltos de cariño y de calidez, estudiaban mi cuerpo. Me sentia bajo la lupa de un cientifico, apagando toda rescoldo que podia haber llegado a guardar en mi cuerpo  a pesar de estar donde estaba. Mi cuerpo lentamente se fue apretando contra la puerta,  ya no era ella, era una total desconocida. Lo que antes fue instantanea atraccion de nuestros cuerpos separados en la otra vida , ahora era la total repulsion por esa version bizarra de ella. Su cuerpo , que una vez supo lucir rebosante de alegria y de buena salud, ahora era donde un genero parecido a la piel humana se posaba sobre un esqueleto. Su cara parecia haber sido dibujada por un niño de 4 años , donde los contornos no eran claros y solo se podia suponer que alli se encontraba nariz, boca , mejillas y luego esos ojos… ellos que parecian estar viendome a traves de un a cortina de agua. Su ser no era ser, no era aquí era alla , la creacion y la destruccion  juntos en un cuerpo.
Creo que quiso decirme algo, sin embargo nunca lo sabre pues  cuando lentamente  abrio su boca abri la puerta , escape del pabellon dejando atrás el cuarto, el enfermero , la recepcion, la decepcion.
No se bien que día era, ni cual Santo era a quien debian rezarle hoy las ancianas en la iglesia, solo sabia que el frio se calaba por todo mi cuerpo. Y fue ahí que me decidi, decidi abandonarte, abandonarme.


Martin Cano

Bienvenidos a mi Cuaderno de tapas negras

Después de mucho pensar y pensar, me decidí a comenzar un blog con algunas creaciones mías y algunos cuentos no tan mios. El objetivo de este blog es que entre todos puedan darme sus impresiones sobre lo que leen( TODOS pueden opinar, siempre y cuando sea con buenos ánimos),y también para que puedan empezar a ver el mundo de forma diferente, capaz a mi manera o capaz a una manera mas personal. Lo importante es dejar de ver las cosas como siempre las vemos, dejar el famoso dicho "al pan, pan...".
 
Por lo pronto me despido y espero que les guste este pequeñisimo espacio al cual me gusta llamarlo "Mi cuaderno de tapas negras" .