martes, 25 de enero de 2011

Fin número 4

No se bien que día era, ni cual Santo era a quien debian rezarle hoy las ancianas en la iglesia, solo sabia que el frio se calaba por todo mi cuerpo. No era ese tipo de frio que uno podia resolver con un saco y una bufanda, era mas bien ese que se filtra por todo el cuerpo y hace que la sangre fluya mas despacio.  Resolvi por prender un Malboro entre mis dedos entumecidos esperando que el humo reavivara un poco mi cuerpo ( “que ironico!”, pense, “lo que algunos dicen que me esta matando ahroa es lo que me devuelve el alma al cuerpo! Esta bocanada es para ustedes!”). Paso seguido a esto me levante el cuello de mi chaqueta marinera, que ella habia dicho alguna vez que le parecia tan antigua y demode, para poder resguardar mi cuello del viento que abatia ahora todo mi cuerpo haciendo que mi pelo se enmarañase en mi cara. Mientras caminaba iba escuchando como las hojas iban gritando ante la inclemencia de mis pasos y el viento que aullando en mis oidos anunciando que pensaba quedarse para siempre o eso me parecio.
La verdad que no me importaba solo queria caminar y olvidar, olvidar que hacia en ese lugar o porque habia llegado hasta aquí.  Pero de pronto todo vino a mi cabeza como un balde de agua fria que a uno le arrojan desde lo alto y lo empapa haciendolo sentir de pronto tan vivo y a la vez tan miserable. Ella se estaba muriendo, no de amor como una vez me lo dijo al oido (o fue que lo soñe?) . Dia a dia, un poco de ella moria, un poco de ella se resignaba, un poco de ella me dejaba solo.  Era como correr por la orilla del rio buscando un puente para cruzar hacia el otro lado, y solo encontrar escombros, ruinas o solamente espejismos de lo que alguna vez fueron puentes.  Si tan solo pudiera estirar mi mano un poco mas, un poco mas… no estaba dispuesto a resignarme.
 “ Ya no siento mis manos…” me dijo, mientras mirabamos la luna echados uno contra el otro en un banco de madera en una plaza que nos gustaba visitar por el silencio que se escuchaba…  o no ( ella decia que el silencio era inaudible  lo cual yo siempre disentia) . “ Ya no siento mis manos” repitió, “ no siento mi cara, ni mis ojos, ni mis pies, ni mi corazon. Todo viene de tan lejos, los ruidos, las imágenes. Siento que me encuentro en el fondo del mar, sola… quiero nadar hacia arriba pero no puedo , pareciese como si un ancla estuviera manteniendome ahí inmovil, estatica, impotente. Quiero gritar pero no puedo, ningun ruido sale de mi boca. No puedo hacer nada mas que entregarme a mi nueva condicion y aceptar mi destino.” No podia entender… que queria decir con eso? Por qué de pronto me decia eso, como vomitando palabras sin importar a donde irian a parar o a quien podia llegar a herir? Y si eso era así, porque es que no confiaba en que yo podia ayudarla? Le pregunte que queria decir con todo eso y ella solo me contesto “Quiero estar sola…por tu bien… quiero que me dejes y te vayas lo mas lejos posible.” Decia mientras lagrimas manaban de sus ojos enrojecidos y corrian su maquillaje ( ella siempre salia maquillada, costumbre que tomo cuando empezamos a salir; “ quiero que la gente diga que sos muy afortunado al tenerme al lado!” y se reia). Yo le repetia que juntos ibamos a salir de esta, pero ella solo miraba al vacio, indiferente a mis clemencias. Fue entonces cuando me besó (sigo llevando ese beso en mis labios ) y se marchó.  Todavia sigo preguntandome porque no la detuve… pero creo que fue porque en el fondo una parte de mi queria respetar su decisión… si creo que fue eso.
No puedo calcular cuanto tiempo pase perdido en un mar de lamentos, naufragando en mi pequeño barco de papel, papel de todas las cartas que nunca encontraron a su destinataria .Todo era ella . El espacio vacio que habia en mi cama que alguan vez ella lleno, las flores del balcon que ella tanto cuidaba ( “si fuera por vos ya se hubieran muerto de sed las pobres” me decia), su par de llaves colgadas en la puerta, su toalla rosa, todo me hacia pensar que antes habia tenido una vida diferente y ahora la sentia como si fuera todo una fantasia, un sueño, una mentira jugada por un demiurgo malvado que solo pensaba cual era la proxima broma que me podia hacer. Aprendi a encontrar placer en el fuego del alcohol pasando por mi garganta quemando mi interior, quemando mis recuerdos, quemandote. Anhelaba tanto odiarla, borrarla, aniquilarla.
Sin embargo al poco tiempo me llegaron las noticias que  habia ingresado a una residencia psiquiatrica (me contaba su mejor amiga que habia sido por decisión propia). Algo me contuvo y por un tiempo respete su decision de mantenerme lejos de su vida , pero todo mi ser queria volver a su fuego. Fue hasta un dia que no soporte mas y me decidi visitarla, tome mi chaqueta marinera , que ella habia dicho alguna vez que le parecia tan antigua y demode, y mis cigarrillos (por si aceptaba mi visita y quisiera compartir un cigarrillo conmigo), y me dirigi a la residencia. Esta se encontraba alejada de la ciudad pero en 30 minutos de viaje  llegue hasta un gran caserón totalmente blanco exceptuando por sus tejas rojizas que le daban un aspecto menos triste , que a su vez estaba rodeado por un inmenso parque con arboles aquí y alla. Apague el motor, descendi del auto y me encamine a la puerta donde me anuncie al guarda ,“vengo a ver a alguien” dije  y como si hubiera entendido mi  desesperacion, no hizo pregunta alguna, dejandome pasar. Debia ser por el frio o la niebla asentada en ese lugar , que no pude ver a nadie mas en todo el trayecto entre la cabina del guardia y la entrada a la residencia. “Vengo a ver a ….., me dijeron que se ingreso hace un tiempo aquí.” Solicite a la enfermera que se encontraba en la recepción.Me dijo entonces que espere que iba a preguntar si se encontraba efectivamente en la residencia y si podia alguien escoltarme hasta su cuarto. Mientras aguardaba a mi Caronte a que me lleve por ese mar de almas en pena silenciosas, me di cuenta que no habia visto ningun residente hasta el momento, “Ubi sunt?” pense. No paso largo tiempo hasta que la enfermera/recepcionista me indico que ya vendria alguien a escoltarme hasta la paciente. Que le diria? Porque me dejaste solo? Porque hiciste que mi vida fuera una miseria cuando te fuiste? Porque? porque? porque? O mejor sonreir y guardar todo ese rencor para mas tarde en la soledad y volcarlo todo en un vaso de whisky on the rocks, o tal vez 2, o quien dice la botella entera... Pronto fui interrumpido por un hombre en ambo blanco extremadamente cordial que me indico que lo siguiera, no pronuncio palabra alguna mientras me acompanaba a lo largo de un pabellon donde el silencio solo era cortado por el sonido de nuestros pasos. A diestra y siniestra nacian oscuros pasillos, donde supuse se encontraban los cuartos de los demas residentes. Luego pasar de largo un par de pasillos doblamos a la izquierda , a un pasillo donde solo se encontraba una puerta al final del mismo. “Este pasillo es diferente a todos los demas” pensé pero luego me interrumpio el enfermero diciendome que de haber cualquier problema golpeara la puerta ,que el se encontraria del otro lado hasta terminada la visita. Le agradeci el gesto y le di dos monedas que tenia en el bolsillo.
Cuando entre en el cuarto una mezcla de soledad, tristeza, abandono y sofocacion , me invadieron por todo el cuerpo. En el fondo sentada sobre la cama con los codos en las rodillas, mientras se tapaba la cara estaba ella . Sin embargo no era ella , no era la misma, era como si alguien dejase el envoltorio de un regalo que tanto hizo feliz a un niño en navidad y ahora solo fuese algo que sobraba y que asi solo no servia, y solo hacia recordar que en algun momento contuvo algo que hizo tan feliz a alguien.  Lentamente levanto sus ojos para verme, completamente inexpresivos, faltos de cariño y de calidez, estudiaban mi cuerpo. Me sentia bajo la lupa de un cientifico, apagando toda rescoldo que podia haber llegado a guardar en mi cuerpo  a pesar de estar donde estaba. Mi cuerpo lentamente se fue apretando contra la puerta,  ya no era ella, era una total desconocida. Lo que antes fue instantanea atraccion de nuestros cuerpos separados en la otra vida , ahora era la total repulsion por esa version bizarra de ella. Su cuerpo , que una vez supo lucir rebosante de alegria y de buena salud, ahora era donde un genero parecido a la piel humana se posaba sobre un esqueleto. Su cara parecia haber sido dibujada por un niño de 4 años , donde los contornos no eran claros y solo se podia suponer que alli se encontraba nariz, boca , mejillas y luego esos ojos… ellos que parecian estar viendome a traves de un a cortina de agua. Su ser no era ser, no era aquí era alla , la creacion y la destruccion  juntos en un cuerpo.
Creo que quiso decirme algo, sin embargo nunca lo sabre pues  cuando lentamente  abrio su boca abri la puerta , escape del pabellon dejando atrás el cuarto, el enfermero , la recepcion, la decepcion.
No se bien que día era, ni cual Santo era a quien debian rezarle hoy las ancianas en la iglesia, solo sabia que el frio se calaba por todo mi cuerpo. Y fue ahí que me decidi, decidi abandonarte, abandonarme.


Martin Cano

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