domingo, 2 de octubre de 2011
Veneno para las Hadas
"Ya te lo dije, no aguanto más!" acusó mirandome, con sus ojos ennegrecidos por el rimmel corrido por lagrimas traicioneras que escapaban y caian, fruto de la gravedad. No me refiero a la gravedad de Newton y su manzana; si no a la gravedad de los actos cometidos, gravedad de la historia, de lo que nos sucedió y sucedimos . Sé que no puedo jugar a la oveja , cuando fui el lobo de este mas encarnizado acto. Ella no era capaz de aguantar la presión que recaía en nosotros, los culpables de todo esto. "Nosotros los de ahora ,nunca seremos los mismos de antes...", ya Pablo decía, pero nunca pensé que podía llegar a sentirse de esta manera. Como un moderno Nerón veía arder nuevamente Roma, y realmente a mí... no me importaba.
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